Un nuevo discurso con las mismas expresiones de siempre. Con
el deseo de seguir velando por un Proyecto Nacional y Popular, colectivo desde
todas sus formas y conceptos. Comprometida en seguir trabajando, “con todos y por todos por una
Argentina más justa, solidaria y equitativa”
Desde el escenario y hacia una multitud en la reconquistada Plaza
de Mayo, se hizo presente el amor, reflejado en un párrafo aparte hacia los jóvenes
en dónde destacó que son “la vanguardia
de este gobierno en los momentos más difíciles”.
Los jóvenes, en quiénes están depositadas las esperanzas del
proyecto y, en donde seguramente vive él, en la construcción colectiva, que no sólo
es necesaria sino que también es posible.
Pero no sólo es importante la fuerza del amor con que se
mueve nuestra presidenta, sino también la coherencia de su labor, porque al igual
que Néstor, sus discursos no son deseos en vano, sino que se descubren en cada
iniciativa y se materializan en cada decreto, legislación u ordenanza. La recuperación
de los fondos jubilatorios, la AUH, la ley de Servicios y Comunicación Audiovisual,
etc. son ejemplos claros de esta materialización colectiva.
No sólo el coraje y voluntad sino que también la decisión política
para llevar adelante el proyecto es necesario, por eso el clamor por la participación
de toda la sociedad, porque sin cada uno de los jóvenes, docentes, trabajadores,
científicos no serán posibles los cambios para seguir transformando la
historia.
Es justamente ese amor lo que transformará e iluminará día a día
este Proyecto Nacional y Popular; porque el amor es solidario, porque el amor es integración,
es construcción y es crecimiento. Es por
todo ésto también que advirtió, “mientras haya un sólo pobre en la Argentina,
no estará cumplimentado el Proyecto Nacional y Popular”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios van a estar moderados por inciativa del administrador.