La sección de policiales de la agencia Télam titulaba el 22 de noviembre, “Asesinan
a un barra de Banfield tras el partido con Estudiantes”, de un balazo en la
cabeza. A una semana del hecho no se ha rectificado y como se puede
comprobar en la nota tuvo varias discrepancias con la realidad. http://www.telam.com.ar/nota/8053/
Al parecer los investigadores
pudieron determinar que Sebastián Tejada manejaba una motocicleta a las 21.30
del lunes 21 de noviembre y fueron sorprendidos en la intersección de las calles
Mentruyt y Vieytes tras haber presenciado el partido contra Estudiantes en el
estadio Centenario, de Quilmes.
Hasta aquí el hecho objetivo y oficial pero, sorprendentemente,
los asesinos de Sebastián bajaron de un Ford
falcón marrón (¿?) quienes bajaron y
los increparon (¿?)
Sin embargo, al citar las fuentes se clarifica la fina
maniobra en la cual ésta agencia es involucrada.
Según Télam, “Personal de la Delegación Departamental de
Investigaciones (DDI) Lomas de Zamora cree que el crimen de Tejada pudo haber
estado relacionado a una interna en la
barra brava de Banfield y se intenta identificar a los autores del homicidio” (¿?)
Hay que recordar que la noticia recorrió todos los medios
locales, regionales, provinciales y hasta los del exterior se hicieron eco y
reprodujeron la misma y con los mismos errores.
Por citar algunas páginas, se detalla a continuación ciertos de los tantos medios que
tampoco chequearon, verificaron y constataron el hecho.
Hay que ser contundentes con el hecho y no dejar pasar
estos extraños comportamientos porque, entre otras cosas, impide una normal y profunda investigación, como también no
caben dudas que la desinformación roza la complicidad.
Tampoco deja de asombrar que el diario La Unión, el medio más antiguo de la localidad de Lomas
de Zamora, no se haya expedido sobre el tema y deje pasar la noticia, a pesar de la repercusión que tuvo la misma, sin
corresponderle aunque sea un mínimo recuadro secundario. http://www.launiondigital.com.ar/
En el mismo sentido, los miembros, directivos y/o dirigentes del Club Atlético Banfield que ni en la página oficial del Club recordaron a éste hincha; que, seguramente, se llevó consigo los mismos o quizás más clásicos que el mayor de los vitalicios. http://www.clubabanfield.com.ar/
Probablemente, Portel lo hubiese convocado para las impugnadas
y sospechadas últimas elecciones del club, pero ahora quizás le falle la memoria para tan solo acompañar a la familia desde el dolor.
Lamentablemente, la cobertura más acertada y verídica fue la que le otorgó el diario Clarín, claro opositor al gobierno, a comparación de la agencia oficial
de noticias, Télam. Posiblemente, porque este multimedia también tiene la posibilidad
de contar con su propia agencia de noticias, DyN,
pero la realidad es que tuvo mayor cobertura y hasta se acercó para
compartir el triste velatorio con la gente del barrio.
A continuación la crónica de los hechos, mucho más cerca de
la realidad:
Volvía de ver a su club querido, luego del partido
suspendido a los 13 minutos del primer tiempo, hasta aquí el Taladro ganaba por
1 a o a
Estudiantes. Se retiró del estadio de Quilmes y raramente la policía decidió que
la hinchada visitante salga luego que los locales. Al retirarse tuvo que maniobrar
para no cruzarse con las piedras y los palos que tiraron desde las cercanías de
la cancha, donde la seguridad policial ni siquiera los advirtió ni mucho menos
trato de evitar.
Ya de regreso en Banfield en su moto Yamaha 250, junto a Miguel
Truñilali, fueron sorprendidos por otras 2
motos Honda Falcon de mayor cilindrada, con cascos y metódicamente vestidos
para la ocasión, los superaron acelerando en demasía y, sin mediar salvajada
alguna, les dispararon en su cabeza desde un
poco más de 50 metros.
Eran 21.30 hs del
lunes 21 de noviembre y su cuerpo estaba abatido debajo de su moto en
Vieytes y Mentruyt, esperando que los llamados al 911 de los vecinos de la zona
den positivamente sus frutos.
El hecho fue aislado, pero no casual, muy lejos de donde se
suspendió el partido. Los roces entre las internas de la barra habría que
dejarlas para alguna otra ficción. El asesino goza de una muy buena habilidad, destreza
y un muy buen pulso y es un dato no menor.
Banderas verdes y blancas llevaran su nombre, su fresca y
atrevida sonrisa a todos los estadios reclamando no la venganza sino por justicia.
Es cierto que es un crimen atravesado por el fútbol pero
este mismo deporte refleja el odio de esta sociedad para con sus hijos.
Sebastián Tejada tenía sólo 27 años, el negro Seba como les
gustaba llamarlo sus amigos fue velado en la misma sociedad de fomento del
barrio en donde vivió muy gratos momentos con la categoría 83 del Luz y Fuerza.
Hoy el barrio Sitra sigue de luto.
Ahora Sebastián ya descansa, pero no necesariamente en paz y
hasta tanto la justicia no aclare el asesinato seremos muchas las voces que lean y escuchen,
porque antes que un hincha era hermano, hijo y amigo. Justamente de esos que
faltan hoy en día.

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